UN SITIO PARA AMANTES DE LOS COMICS.

martes, 30 de agosto de 2016

Perlas negras (1) Zero Galván.



El guionista argentino Ray Collins (Eugenio Juan Zappietro) y el dibujante Gustavo Trigo publicaron en 1979 una serie limitada llamada Zero Galván para la revista Skorpio Extra
Zero Galván es un policial que parte de otra saga más larga llamada Precinto 56 en Argentina y en Europa Larry Mannino, Distrito 56 también con guiones de Collins y dibujos de un primerizo José Muñoz - en su etapa inicial - y de Ángel "Lito" Fernández en una segunda fase más conocida y longeva.
Zero Galván consta de 5 episodios; tres en color y dos en blanco y negro.


Eugenio Zappietro policía de profesión ha sido también guionista de comics para las editoriales Columba, Abril o Record desde los 23 años. Ha cumplido pues más de 50 años de carrera literaria. Entre sus obras podemos destacar El Cobra y Los vikingos con dibujos de Arturo del Castillo, Henga y El cazador con el arte de Juan Zanotto, Águila negra con dibujos de Solano López y otros o Alan Braddock y Rocky Keegan con Gerardo Canelo siempre firmando con el pseudónimo de Ray Collins.
Collins creó Precinto 56 siguiendo una orden explícita del famoso director de la revista Misterix; el gran Hugo Pratt, que le pidió que creara un policial. Para ello el guionista se fijó en el cine norteamericano de posguerra, en las novelas negras y en las series de televisión para recrear un Nueva York imaginario corrupto y turbio, lleno de víctimas y criminales no muy alejado de la realidad.

(Precinto 56 episodio 01 pag.07. Guión: Ray Collins, dibujo: Lito Fernandez)


Gustavo Trigo ha sido el artista argentino más infravalorado de su generación. Nacido en 1940 es contemporáneo a Horacio Altuna, José Muñoz, Domingo Mandrafina, Juan Zanotto o Enrique Breccia entre otros. Sin embargo, pese a tener una gran trayectoria, no suele aparecer en las listas de preferencias de los aficionados. Nacido en la provincia de Santa Fe se trasladó de adolescente a Buenos Aires donde empezó a colaborar para diferentes editoriales como BrugueraColumba, Abril, CielosurRecord o Atlántida. Entre sus trabajos destacan Jackaroe, Ted Marlow con el pseudónimo de Marcos Adán, la serie para el periódico Las Noticias titulada La guerra de los Antartes con los guiones de Héctor Germán Oesterheld, ¡Marc! para la revista Top con guiones de Osvaldo Lamborghini, dibujó una segunda etapa de Sargento Kirk o también Serie Negra con textos de Guillermo Saccomanno. A finales de los 70 se instala en Roma donde trabajará para las revistas Lanciostory y L'Eternauta antes de engrosar las filas de la editorial Bonelli participando en las series Dylan Dog, Nick Ryder y Julia. Durante esta época no deja de colaborar con las editoriales de su país con obras como Ciudad de nocheGómez, Saxo o Diego firmando a menudo como Marcos Adán. Murió en Roma el año 1999.


Zero Galván muestra los inicios de este brigada portorriqueño en la policía de Nueva York, desde su primera patrulla hasta que se convierte en un atormentado pero tenaz sargento. Son 5 historias duras, sin concesiones donde se describe una sociedad en franca descomposición y donde la figura de Galván no sale enaltecida sino como un personaje lleno de flaquezas y contradicciones.


Lo que distingue esta miniserie es sin duda el extraordinario arte de Gustavo Trigo. A menudo identificado como un mercenario de la historieta, el "negro" Trigo poseyó un estilo definido e inconfundible. En sus mejores trabajos destacan sus contrastes radicales de blanco y negro, su trazo sucio y preciso y su capacidad narrativa prodigiosa. La definición de sus personajes es excelente y no le tiembla el pulso a la hora de romper el esquema de distribución de viñetas tradicional. En Zero Galván realiza una de sus mejores aportaciones al comic argentino que se truncó cuando el dibujante emigró a Italia en busca de mejores oportunidades. Lástima...


Salut!

jueves, 25 de agosto de 2016

Remember when... Especial portadas del mes. Agosto 2016.

Recupero una antigua sección, la de Las portadas del mes, para mostraros 10 cubiertas muy especiales. Todas tienen su algo; algunas son preciosas, otras curiosas y otras simplemente buenas. No creo que pueda mantener el ritmo mensual de antaño, sencillamente cuando tenga material bueno que mostraros lo haré. Esta entrega empieza con una maravillosa obra de uno de nuestros dibujantes favoritos... 

Francisco Vicente Coching.  Tagalog Klasiks # 353.



Carlos Roume.  Frontera Extra # 07.



Ed Hannigan/Klaus Janson.  The Avengers #223.



Shannon Stirnweis.  Real magazine octubre 1962.



Jeff Lemire.  Jonah Hex # 69.



Pierre Tabary.  Pilote  06/09/1962.



Horacio Altuna.  Skorpio # 47.



John Severin.  Monsters on the Prowl # 15.



Carlos Giménez.  Totem el Comix #18.



Jim Starlin.  Action Comics Weekly # 631.


Salut!

miércoles, 27 de julio de 2016

Homenaje a Jack Davis (1924-2016)



Ha muerto Jack Davis, uno de los más grandes artistas del comic book norteamericano. Su etapa más conocida fue la que le vinculó a la editorial EC de William Gaines donde dibujó relatos de terror, bélicos, históricos, de ciencia ficción y también de humor para la revista Mad


Antes de entrar en esta editorial, había trabajado en prensa para las series Mark Trail y The Saint como asistente de Ed Doods y Mike Roy respectivamente y después de EC trabajó para Atlas en comics del oeste y de ciencia ficción a menudo guionizados por el mismo Stan Lee, luego se convirtió en asistente de Will Elder en la realización gráfica de Little Annie Fanny además de colaborar para varias revistas en blanco y negro de la editorial Warren



Durante la década de los 60 y hasta su retiro colaboró intensamente con las revistas TV Guide, Playboy, Time, Life y otras realizando tanto relatos cortos como ilustraciones que le convirtieron en tremendamente popular en los Estados Unidos.
Además se encargo de numerosos carteles de películas, series de dibujos animados, portadas de discos y el diseño de muñecos. 


Su estilo combinaba el expresionismo más feroz con la caricatura más extrema en una mezcla que le hacía idóneo para cualquier tipo de historia y reconocible al instante. Poseedor de una gran narrativa fue el intérprete ideal de muchos de los relatos bélicos de Harvey Kurtzman y de terror de Albert Feldstein o William Gaines en las revistas de la EC. Algunas de sus historias - como el caso de la titulada Foul play! publicada en la revista The Haunt of Fear #19 de mayo/junio de 1953 - son de las más recordadas de la época dorada de esta mítica editorial.









Os dejo con una muestra ínfima de su maravilloso trabajo:














Nos ha dejado un auténtico maestro. D.E.P.

lunes, 25 de julio de 2016

Los comics de superhéroes que amo (4) Daredevil de Frank Miller.



El comic de superhéroes moderno nació y creció con él. Esto es algo que siempre tendremos que recordar pase lo que pase, haga lo que haga con su carrera y con su vida Frank Miller. Y el comienzo de todo fue Daredevil, lo publique quien lo publique y aunque le pese a ciertas editoriales o a ciertos organizadores de salones de comic. Y el Daredevil de Miller empieza realmente en el #168 de la colección regular justo cuando Elektra entra en acción.


Antes podemos contar una decena de episodios dibujados por él, bastante correctos, donde se intuye que participa decisivamente en los argumentos y en los diálogos pero cuyos guiones están firmados mayoritariamente por el discreto Roger McKenzie.
Si atendemos al texto de presentación del primer comic book de Daredevil dibujado por Miller, el #158 de la serie regular de mayo de 1979, parece que los de Marvel ya presagiaban el éxito futuro del casi adolescente artista de Maryland, pero en aquellos tiempos estos textos venían casi de fábrica y se ponían por defecto aunque en esta ocasión diera de lleno en la diana.


En estos 10 episodios iniciales Miller se familiariza con el personaje y empieza a regalarnos sus famosas páginas de acción compuestas de viñetas rectangulares alargadas tanto horizontal como verticalmente. Es su etapa de aprendizaje que completa en un tiempo récord aunque haya que precisar que en esta época la colección era bimensual por lo que los plazos de entrega eran más razonables. 


Así pues la serie se va volviendo cada vez más urbana, cada vez más nocturna y cada vez más centrada en la vida de Matt Murdock y de los personajes que le rodean. Elektra aún no ha aparecido por lo que el contrapunto femenino lo encarna Natacha Romanof - más conocida como la Viuda Negra - y como si de un ensayo se tratase tienen que lidiar con el siempre mortífero Bullseye. No aparece Kingpin y Foggy está en un discretísimo segundo plano pero, con la perspectiva que dan las décadas, uno intuye un algo milleriano en aquellas páginas especialmente en el episodio del hospital donde el protagonista absoluto es... ¿lo adivinan? Ben Urich.


Tras más de año y medio en la colección y tras el repaso al origen del personaje que se produce en el #164 que hemos señalado arriba todo está dispuesto para que Frank Miller tome las riendas de la serie y se erija en el dueño absoluto de la franquicia. Y su etapa de plena autoría empieza a lo grande presentando a Elektra...


Elektra Natchios es una ninja, cazarecompensas, asesina a sueldo y primer amor de Matt Murdock que recibe el encargo de llevar a Europa un ladrón de poca monta. Después de tantos años la ex novia tiene que entrar en el territorio de Daredevil y se produce un épico enfrentamiento a la vez que nos enteramos de las circunstancias de su noviazgo en el pasado.
Es un episodio calcado a los que hizo 30 años antes Will Eisner en The Spirit presentando a Sand Saref pero sin embargo y paradójicamente supuso una renovación en el género. La mezcla de serie negra y superhéroes, la ambientación ciudadana y no sideral y sobre todo la atención hacia el conflicto interno de los personajes y no sólo a la lucha física agitaron el medio de una manera inédita hasta entonces.

Aunque volvería a tomar como referencia a The Spirit en varias ocasiones también se fija, en el aspecto formal, en obras mucho más lejanas; en concreto del Japón y en el manga que empieza a ser asimilado por Occidente. Obras como Lone Wolf and Cub son fundamentales para entender la pequeña revolución artística que Frank Miller realiza en su Daredevil.


El grueso de la etapa de Frank Miller en la colección de Daredevil comprende - prácticamente sin interrupciones - de los #158 al 191. Temporalmente abarca de mayo de 1979 hasta febrero de 1983 dándose la circunstancia que la colección pasa a ser mensual a partir de mayo de 1981. El equipo habitual a partir del #168 será el compuesto por Frank Miller (argumentos, guión y narrativa) Klaus Janson (acabados y entintado) y Glynis Wein o el mismo Janson coloreando. Tres años más tarde de abandonar la serie, en febrero de 1986, Frank Miller se reincorporaría a ella sólo escribiendo los guiones, pero ésto es materia para otro post.


La evolución mes a mes es espectacular; en su pleno apogeo podríamos definir la colección como una mezcla ajustada de comic de superhéroes, género negro y películas de ninjas.
La conjunción entre los textos y las imágenes es revolucionaria y el tono se balancea intrépidamente entre el hard-boiled más duro de Mickey Spillane al humor más socarrón e irreverente de Donald E. Westlake. Argumentalmente la acción principal se estructura en torno a la ascensión al trono de rey del hampa de Kingpin y a los esfuerzos de Daredevil por evitarlo. En medio de este fuego cruzado: Elektra, Bullseye, Ben Urich, Foggy Nelson, TurkVanessa Fisk...


El punto culminante, el meollo de la trama lo podemos situar en los números 179, 180 y 181 siendo este último un capítulo doble de 38 páginas. Son en la práctica 4 episodios donde se disparan todas las hostilidades y se desencadenan todas las tramas para desembocar en un apoteósico desenlace. Elektra, Bullseye, Kingpin y Daredevil luchan denodadamente para acabar empatando y configurando un escenario, un status-quo que parece ser vigente aun en la actualidad. Se produce una de las muertes más famosas de Marvel (una de las tres más famosas para ser precisos y curiosamente todas de mujeres) y las consecuencias de esta muerte marcarán la serie durante años, casi décadas.


En estos 4 números está la esencia del primer Daredevil de Frank Miller; acción, reacción, la violencia y sus consecuencias.
A partir del #182 Miller se va desligando cada vez más de la colección dejando a Klaus Janson apartados cada vez mayores del arte. Podemos encontrar sin embargo episodios interesantes donde Miller y Janson experimentan con el lenguaje narrativo e intentan mantener el interés en la serie. Aparecen personajes estelares de la época como El Castigador o viejas amigas con aires renovados como la Viuda Negra pero se aprecia un cierto cansancio, una ligera repetición de fórmulas ya conocidas y también un malestar por parte de Miller por las injerencias de la compañía. La condición de serie hot, de comic book del que todo el mundo habla tiene como contrapartida negativa la falta de libertad creativa. Además el ruido de fondo es ensordecedor y las presiones son enormes para que cierto personaje resucite...


Y lo que tenía que pasar, pasó y Miller se cansó y decidió abandonar la serie. Realiza el encargo de "resucitar" a Elektra de una forma bastante ambigua y malsana. Y se permite el lujo de escribir y dibujar un último capítulo - el #191 - donde reflexiona sobre el héroe y su reverso. Este episodio titulado Ruleta está entre lo mejor que ha hecho nunca Miller en el comic mainstream y supone un perfecto broche final a esta primera etapa a cargo de la serie.


Ruleta es toda una declaración de principios y es también una constatación de que los comics de superhéroes habían dejado la etapa de la adolescencia para enfilar una turbulenta madurez. Pocos años más tarde Alan Moore y el mismo Frank Miller demolerían el género para asentarlo en nuevas bases. Sus obras fueron magníficas cargas de profundidad que dinamitaron completamente lo viejo, lo caduco y lo repetitivo del medio pero que desgraciadamente sólo contribuyeron a crear unas estructuras renovadas, quizás más sólidas, pero con los mismos vicios de antaño y sin su componente de inocencia, de frescura y naturalidad. Pero no puede decirse que Miller no lo intentará. Luchó denodadamente para conseguir una renovación y además nos dejó un buen puñado de historias a las que siempre volveremos. Y como decíamos antes su Daredevil fue el inicio de todo...


Salut!